En nuestro día a día podemos disfrutar de muchas opciones de entretenimiento. Podemos pedir prácticamente de todo desde nuestros móviles y llega casi instantáneamente a nuestra casa; o incluso, podemos ver grandes documentales sobre infinidad de destinos turísticos paradisiacos. Hoy en día, a golpe de clic y sin movernos del sofá, podemos hacer muchas cosas. Aunque esto parece inmejorable existe una opción mucho mejor, un arte olvidado que florece en los caminos rurales: caminar sin prisa.

Caminar por senderos rurales llenos de encanto y cargados de historia no requiere de conocimientos previos ni de desembolsos económicos. Sólo requiere la predisposición de la persona para el disfrute y para estar en “el aquí” y “el ahora”.

Caminar es más que un ejercicio; es una forma de volver a uno mismo: tú, el cielo abierto, y el crujido suave de la tierra que te acoge. Es sentir cómo el cuerpo se sincroniza con el ritmo del mundo mientras los pasos marcan el compás de una historia sin tiempo.

No hay itinerarios urgentes, ni relojes apretando el alma. Porque en este caminar lo importante no es llegar, es estar.  Lo puedes alargar todo lo necesario para contemplar los múltiples paisajes que el camino te va ofreciendo. Y, por supuesto, puedes tratar de inmortalizar el momento con fotos y vídeos.

Es en este andar pausado donde se descubren las cosas que el ruido de la ciudad nos hace olvidar: el perfume de las flores silvestres, la danza leve de las mariposas, la sombra fresca de un castaño… Caminar por la naturaleza es un deleite para los oídos: el canto de los pájaros, sonidos de los grillos o de otros insectos, el crujir de los árboles y ramas, el leve susurro del viento al pasar entre la vegetación y los lejanos ecos de los pueblos vecinos.

Caminar por senderos naturales es un placer apto para todo el mundo que se acerque a la zona rural. Y es más que un ejercicio; es una forma de volver a uno mismo: tú, el cielo abierto, y el crujido suave de la tierra que te acoge. Es sentir cómo el cuerpo se sincroniza con el ritmo del mundo mientras los pasos marcan el compás de una historia sin tiempo. Por eso, desde De Méndez Apartamentos Rurales queremos recordar este placer a todos nuestros huéspedes.

En nuestro entorno tenemos rutas de senderismo como la Ruta Viesgo de los Miradores del Navia, una nutrida red de caminos agrícolas, forestales y vecinales, así como rutas de senderismo que concluyen en cascadas de ríos (Cascada de Méxica o Cascada de Oneta) también zonas especiales para el descanso y la contemplación de la naturaleza, como son el Área Recreativas del Polideportivo de Castrillón y el Área Recreativa del Puente de Castrillón, esta última con zona para la realización de picnics e incluso zona de baño.

Prepárate para caminar, explorar y respirar aire fresco. Invierte en tu bienestar y organiza ahora tu escapada rural.

¡Te esperamos!

Un saludo de parte del equipo De Méndez Apartamentos Rurales.